Ésas pequeñas cosas (de ayer y hoy)

Posted: jueves, 24 de julio de 2008 by Hari_Seldon in Etiquetas:
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EL VENTILADOR

Arrinconado, desterrado y desprestigiado por el aire acondicionado, el ventilador ha sido uno de los grandes inventos del siglo XX, tal y como lo conocemos ahora. Que nos lo digan en pleno verano con los chorretones callendonos por la frente!!!

Y es que su éxito reside, más que nada, en la sencillez de su función, dar aire. Crear un falso viento que alivie nuestro sofocado calor.

El ventilador moderno, tal y como lo conocemos, que es eléctrico, tiene su precursor en los molinos de viento y los de agua. El sistema es el mismo, unas sass que transforman energía (del aire, del agua, y en el caso de los modernos, de la electricidad) para obtener un fin determinado, en éste caso poder movilizar aire hacia un lugar concreto.

Oh grandiosa maravilla!!! Mente brillante que halló tal función!!!

Es que ventiladores los hay de todo tipo y tamaño...pequeños, grandes...pero también con distintas funciones y entornos de lo más dispares: los industriales, los caseros, los míticos de los techos de los bares, ésos miniventiladores que iban en los coches, aquellos que funcionan con energía solar y se adosan en la parte de arriba de una gorra (el que inventó ésto se merece lo máximo)...etc.
Cómo se nota la búsqueda de la innovación y la perfección del ventilador!!!

Y ahí no se queda la cosa, que incluso pueden cambiar de velocidad éstas maravillas de la técnica. ¿Quién no tiene aún en su casa uno de esos ventiladores Taururs que iban en el suelo con las velocidades I II y III?

Y ya el súmun del prodigio reside en aquellos ventiladores que giran sus aspas de tal forma que amplían el radio de actuación. Lo malo es que el pobre veraneante de turno, se solía quedar unos segundos sin que le diera el aire, para luego recuperar de repente y por un instante la satisfacción de recibir el aire en toda la cara. Recuerdo cuando de pequeño me sentaba delante del ventilador girando la cabeza para que el aire me diera en todo momento. Parecía un mono balanceándome. Qué tiempos!!!

Que grande fue el siglo pasado!!! Nos dejó cosas tan fascinantes!!!

Con el aire acondicionado hemos perdido el romanticismo...

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