El señor

Posted: jueves, 1 de septiembre de 2011 by Hari_Seldon in


El indecible momento que nos contempla hace que nos preguntemos cómo hemos llegado a esto. Bien está conocer nuestro pasado, más cuando el futuro se intuye en una bruma densa e indefinida.
Cada uno cree tener su razón, todos dicen tener la fórmula que descifra lo que ocurre, pero no se puede hacer nada. Más bien, a alguien le interesa que no se haga nada. Ese alguien tiene la forma de un gran señor con sombrero de copa y frac, que en una mano sostiene un puro, en la otra una copa de brandy y con su inmenso zapato de piel de cocodrilo pisotea el rendija por la que las almas que dicen ser libres respiran el poco aire que pueden absorber.
Podemos llegar a la conclusión de que ese señor siempre estuvo ahí, con diferentes caras, con diferentes modales y formas de comportarse, pero siempre estuvo ahí con un único objetivo, perpetuarse. Claro está, teniendo el privilegio, se debe salvaguardar. ¿La moral? ¿La justicia? ¿La humanidad? ¿La libertad? Son conceptos desconocidos para él, no es que los desprecie, es que no los conoce. Y aquí radica gran parte del problema. Se cree diferente, y por supuesto, los siglos de los siglos han demostrado que es diferente.
Es diferente porque sus objetivos los puede cumplir, o puede aspirar a ellos, todos aquellos que ansían los otros y que jamás verán colmados, él los sostiene en la palma de su mano mientras sonríe condescendiente, como si nada.
No tiene que demostrar nada, su única luchar es guardar su lugar en lo alto de la colina, lo cual no es muy difícil, ya que él tiene la piedra que puede hacer rodar siempre que quiera para destruir el pueblo que está a su ladera.
Sabe lo que es, y por supuesto está orgulloso. Está cómodo, tiene todo lo que quiere. ¿Quién es capaz de decirle lo que debe de hacer por aquellos que nunca hicieron y nunca harán nada por él? ¿Por qué tiene que arremangarse cuando ellos son los que desean arrebatar su miel? No es egoísmo, es simplemente instinto, su forma de ser y de actuar. No puedes pedirle al olmo que dé peras.

No puedes pedirle a él que cambie.

Carta abierta

Posted: viernes, 28 de enero de 2011 by Hari_Seldon in Etiquetas: ,
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Querida democracia:

Sirves, ¿a quién? El pueblo ya no te escucha, no te siente. Eres solo un concepto perdido en la historia de una revolución más falsa que verdadera.
Nunca fuiste nada, no eres nada. Un ideal. No real, no aplicable.

A muchos se les llena la boca contigo, más tú no eres en esencia la que ellos proclaman. Estás desvirtuada, estás inclinada ante ellos, eres lo que ellos quieren que seas.

Seré breve, no queda más opción, no existes.