Los creyentes

Posted: viernes, 21 de septiembre de 2012 by Hari_Seldon in
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Fuimos complices y somos complices de las circunstancias.
Quizás hoy nos echamos las manos a la cabeza. ¿Cómo pudimos llegar a esto? ¿Qué está pasando? La realidad nos aplasta con implacable tenacidad.
"La crisis", esa expresión tan manida e infame, nos la creemos. Como nos creimos todo lo que ocurría durante tantos años.
Tiempos de vino y rosa (no para todos, también es cierto) que nos arrastraron como una gran marea, y nos parecía tan normal.

Puede ser que hoy en día sea una de las épocas en las que el ciudadano-individuo posea una mayor clarividencia y sea consciente de lo que pasa a su alrededor. Puede que sepamos cómo funcionan las estructuras políticas y económicas superficialmente, y eso ya es más de lo que nunca pasó. Aún así seguimos a merced de esa marea que nos arrastra desde hace tanto tiempo y cuyos oscuros engranajes desconocemos totalmente.
Empezando por la tan celebrada transición (encumbrada a mito sagrado) se construyó un estado que en el fondo no difería demasiado del anterior. Sí, bien es cierto que existía una libertad mayor, pero libertad supeditada. Dentro de este estado determinista la libertad es posible, podemos congratularnos. Los grandes nos trataron como nosotros hacemos guiar a un ratón por un laberinto que tiene una única salida.
Y ha continuado así desde entonces, cada día con la balanza de poder más desequilibrada si cabe.

¿Qué poder tiene el pueblo hoy? Ninguno. No hay ningún mecanismo que comprenda el sistema que pueda cambiar la situación actual. Estamos a merced de los poderes políticos y económicos. Ellos rigen y gobiernan. Ellos dictan la ley. Ellos mantienen su posición.
Me parecen tremendamente loables los intentos tipo 15M, ocupa el congreso, etc, pero razonablemente no llevará a ninguna parte ya que nos movemos en la rueda del sistema.

Salir del sistema, ¿la solución? No hablo de anarquismo, hablo de salir de sistema y refundarlo. La sociedad precisa de unas normas, y es evidente que hay que cambiarlas ya que las que hay hoy no funcionan. El problema es que el mango no lo tiene el pueblo y nadie se lo va a regalar.

Poniendo parches a un mecanismo que no funciona no va a solucionar nada, sólo provocará tensiones que se aflojarán y se tensarán, ya que los problemas están ahí desde su inicio.

Libertad, justicia, igualdad. Mentiras que nos creímos y que han quedado al descubierto. No puede funcionar algo en la que la gente no cree.